Subachoque · Sabana de Bogotá
Pasión por el Caballo de Paso Fino Colombiano, de generación en generación.
“Esta pasión comenzó en nuestra generación y hoy la compartimos con nuestros hijos y nietos.”
Nuestra historia
Con esfuerzo y compromiso hemos procurado preservar la genética del Caballo Fino Colombiano y aportar al crecimiento de la raza, con gratitud hacia las familias criadoras que nos antecedieron.
Nuestra historia empezó con una yegua proveniente de Chiquinquirá, Boyacá. De ella nace todo lo que vino después.
Cuando los recursos lo permitieron, adquirimos una hija de Lujoso del 8 y Picardía de Forero, con líneas de Resorte IV y Carnaval II de Vélez.
De esa descendencia llevamos a Bogotá una potranca llamada Sonata. Ella marcó el inicio del Criadero Piedra Miranda.
Hijo de Ensueño de la Corona (FC) y Semejanza de la Luisa. Lo compramos muy joven y fue nuestro reproductor durante años.
Incorporamos una hija de Cortezano de la Vitrina, la Coco Chanel, y líneas de Amadeus y Patrimonio, entre otras.
Establecimos nuestra residencia equina en Subachoque. La cercanía con criaderos de la zona nos permitió adquirir yeguas de la histórica línea Poderosa-Chapala, cuya descendencia ya es una realidad.
Nuestros caballos
Reproductores, yeguas de cría y potros en formación. Cada ficha muestra su genealogía y modalidad.
En venta
Consúltenos por video de desempeño, registro y condiciones. Recibimos visitas con cita previa en Subachoque.
Reproducción
Ponemos la genética de nuestros reproductores al servicio de su criadero. Ofrecemos semen fresco, refrigerado y congelado, además de monta en nuestras instalaciones.
Legado
Caballos nacidos o formados en Piedra Miranda que hoy siguen la tradición en otros criaderos del país.
Homenaje
Además de los criadores, están los montadores, palafreneros, herreros, ayudantes y artesanos. Su trabajo, conocimiento y entrega sostienen cada día el mundo de nuestro caballo.
Arrendar y afinar un caballo de silla colombiano exige sensibilidad, paciencia y un saber que se transmite con la práctica. Es, en sí mismo, un arte.
Patrimonio genético nacional
“Durante el trámite de la Ley 99 de 2015 hubo un momento en que la iniciativa estuvo a punto de no prosperar en el Congreso. Fue la oportunidad de explicar el valor de nuestra tradición ecuestre y de todos los oficios que la acompañan.”
Para nosotros, reconocer al caballo también significa enaltecer a las personas que han dedicado su vida a cuidarlo.
Contacto
La alegría de ser caballistas también está en los momentos compartidos: una cabalgata, el fiambre, el picadero o la conversación después de una feria.